EVANGEIO DEL DOMINGO: LAS BODAS DEL HIJO DEL REY

Evangelio del Domingo:

LAS BODAS DEL HIJO DL REY

A los sacerdotes y doctores de la Ley en este evangelio (Mt 22,1-14) Jesús habla de la invitación de un rey a sus más allegados para la fiesta de  bodas de su hijo. El rey envía repetidas veces a sus servidores, que son maltratados y hasta asesinados. Jesús compara el Reino de Dios a una fiesta, a un gran banquete. Los invitados son los hijos del pueblo de Israel  y los servidores son los profetas. El hijo del rey  es Jesús que se casa con la humanidad. Los invitados, con distintas excusas (a unos lo retienen los bienes, a otros la familia) rechazan la invitación. Aparentemente hay una exagerada reacción del rey que envía sus tropas para incendiar a la ciudad con todos sus habitantes. Aquí Mateo, que escribe después del año 70, se refiere a la destrucción de Jerusalén por parte de los romanos, interpretada como un castigo por parte de Dios al pueblo de Israel. Aún así, no fallará el proyecto del rey que quiere llenar la sala del banquete y envía a sus servidores para que salgan a los caminos e inviten a otros que no habían sido invitados al principio, "buenos y malos" (Mt 22,10).También la Iglesia ha de ser la casa de todos, aún de los pecadores. La sala se llena. Los primeros invitados quedan afuera del banquete porque no fueron capaces de hacer las renuncias que la invitación comportaba. Los que entran son los pobres y pecadores de la ciudad, y también  los que están afuera de ella (los paganos). Tan solo es expulsado de la sala un invitado porque se presenta al banquete sin la ropa adecuada para la circunstancia. El traje nupcial era proporcionado a todos, pero este invitado no quiso ponérselo ( Mt 22,11); por eso quedó callado sin saber qué responder al rey. El ser invitado por el rey no es garantía absoluta para poder compartir el banquete. La persona que no viste el traje nuevo es el bautizado que entró en la Iglesia , pero no  lleva una vida cristiana. El cambio de ropa significa la conversión, el cambio de vida. En el bautismo todos recibimos la vestidura blanca, pero hay que ir asumiendo las exigencias del evangelio con una respuesta personal al rey, es decir  al llamado de Dios. "Llanto y rechinar de dientes" (Mt 22,13)  son imágenes que significan el dolor de haber sido excluidos del banquete y el frío de la noche profunda, ya que los banquetes se celebraban de noche. La frase "muchos son los llamados y pocos los elegidos" (Mt 22, 14) no se refiere al número de los que gozarán del banquete ya que la sala está llena, sino a los primeros invitados que no quisieron entrar. Ellos creían tenerlo todo, no necesitar de los banquetes del rey y quedaron afuera como el hijo mayor en la parábola del hijo prodigo o los agricultores asesinos en  la viña de Dios, la que fue arrendada a otros (Mt 21,41). Siempre existe la posibilidad de quedar afuera del banquete.

Comentarios

Entradas populares de este blog

el evangelio del domingo: EN VERDAD NO LAS CONOZCO

ARGENTINA: NI UN PIBE MAS

LAUDATE DEUM: SEQUIA HISTORICA EN AMAZONIA