PARA PENSAR: EDUCACION CRISTIANA DE LOS HIJOS
PARA PENSAR:
EDUCACION CRISTIANA DE LOS HIJOS
De chico Jesús tenía la costumbre de dialogar con sus padres. Por eso se dice que en el templo con los doctores de la Ley "los escuchaba y les hacía preguntas"(Lc 2,46). Hizo lo que estaba acostumbrado a hacer en casa. Por eso María y José no comprendieron el porqué Jesús no les había avisado. Por otra parte María lo había educado en el conocimiento de la Sagrada Escritura como se deprende del diálogo de Jesús con los entendidos de la Biblia en el templo. Y le enseñó a hacer la voluntad de Dios en todo y siempre; por eso se dice que Jesús buscaba "las cosas de su Padre", a la vez que les obedecía a ellos como manda el cuarto mandamiento. Al perderlo, lo buscaron con mucha preocupación. Esto no significa que María y José lo tuvieran sobreprotegido; su confianza en él era tal que ni se dieron cuenta que había desaparecido (viajaban en caravana con grupos de parientes y conocidos). A los 12 años un adolescente ya era capaz de cumplir con la Ley y por lo tanto de estar a la par de un adulto. María y José suponían que Jesús estaría con ellos en la caravana. A ellos les pasó lo que le pasa a tantos padres también hoy. Creen que sus hijos adolescentes siguen siendo niños dependiendo de ellos en todo; y de golpe se dan cuenta que los hijos crecen y van descubriendo su vocación , adquiriendo su personalidad. Los adolescentes se rebelan a recibirlo todo pasivamente de los padres. Puede ser esto un momento de oscuridad y dificultad. Tampoco José y María comprendieron al hijo (Lc 2,50). Pero a los hijos hay que criarlos, educarlos con saldos principios y valores cristianos y de a poco ir dejándolos para que cumplan con su misión en la vida; es necesario aprender a ser cada vez menos necesarios a ellos para que sepan enfrentar, solos, la vida. Por otra parte después del bautismo no puede decirse:"ya es cristiano" como si no hubiera que hacer nada más. Es como si ante los primeros pasos de un niño, lo dejáramos solo. Jesús dijo de bautizar a todos, pero añadió:"enséñenles a cumplir todo lo que yo les he mandado" y nos prometió su asistencia (Mt 28,20). La educación cristiana de los hijos es tarea de los padres con su testimonio cotidiano y su palabra. Por ejemplo con el rezar antes de la comida con una breve acción de gracias , bendecir la mesa, rezar por la mañana y por la noche, leer cada tanto un párrafo de la Biblia sobre todo en determinados tiempos litúrgicos, ayudar a los pobres. Ya grandes, los hijos pueden descarriarse pero volverán a la fe si han recibido un autentico testimonio de esa fe y lo harán por su propia voluntad. Para la catequesis de primera comunión y confirmación también es absolutamente necesario el acompañamiento de los padres. Los sacramentos no son diplomas o fiestas de fin de curso ni el objetivo final de la catequesis. Muchos chicos dejan la iglesia después de la primera comunión porque los padres no los acompañan; estos no entienden que la iniciación cristiana tiene como objetivo no solo la misa dominical sino la inserción permanente en la comunidad cristiana. Por el bautismo y demás sacramentos entramos a formar parte de una nueva familia que es la Iglesia, es decir la comunidad de los que siguen a Jesús y lo hacen conocer a los demás.
FUENTE: libro:"Celebremos el Bautismo" (Primo Corbelli), editorial claretiana
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