NICARAGUA: CONFISCADA LA UCA
NICARAGUA:
CONFISCADA LA UCA
La Universidad Centroamericana de Managua (UCA), fundada en 1960 y dirigida por los jesuitas, ha sido confiscada y se han incautado sus bienes muebles e inmuebles y cuentas bancarias) por el gobierno dictatorial de Daniel Ortega, acusada de ser un "centro de terrorismo" y colaborar para un golpe de estado. Era la universidad privada de más prestigio (el mismo Ortega y tres de sus hijos estudiaron allí) y era la única universidad autonoma que quedaba en el país. Ahora hay contra ella una causa penal por delito de terrorismo. En realidad se trata de una venganza porque en las movilizaciones populares de 2018 la universidad había abierto su "campus" a miles de manifestantes que huían de la policía. La venganza ha afectado también a diarios, academias, centros literarios y editoriales; hubo más de 20 universidades cerradas. El rector y vicerector anteriores de la UCA ya fueron expulsados en 2022 al querer volver al país después de un viaje al extranjero. El actual rector es el jesuita padre Rolando Alvarado, pero mucho personal docente y administrativo ya se ha ido y han sido suspendidas todas la actividades academicas y administrativas. El futuro de 5 mil alumnos y 546 docentes está en suspenso. El gobierno le ha cambiado nombre a la universidad que ahora se llamará "Universidad Nacional Jacinto Sotelo", un estudiante asesinado por Somoza. Después de la expropiación, ya se han nombrado las nuevas autoridades, a pesar de las protestas del Vaticano, la Orden Jesuita, la ONU y la OEA. Por el momento la universidad está desabitada y rodeada de policía.La vivienda de los seis jesuitas, al lado de la UCA, también ha sido confiscada y los religiosos están ahora en un lugar seguro. Se teme que el zarpazo de Ortega se extienda a todos los colegios que los jesuitas tienen en el país. No distinta es la situación de la Iglesia Católica en general, declarada "enemigo n.1 del gobierno" ya que todos los opositores están presos o en el exilio, y desnacionalizados. En los últimos cinco años 700 mil personas han dejado o tenido que dejar el país. Hay un sandinismo moderado que no comparte la acción del gobierno de Ortega-Murillo que, como dijo el Papa, "es una dictadura grosera e hitleriana cuyo jefe sufre de desequilibrio". Para el obispo preso Rolando Alvarez , condenado a 26 años de carcel por traición a la patria, el Congreso de Estados Unidos ha pedido que se permita el acceso de la Cruz Roja Internacional a la carcel para comprobar su salud y el trato qu se le da, sin restricciones y sin la presencia de funcionarios o guardias penitenciarias. 77 religiosos han tenido que dejar el país (41hombres y 36 mujeres) desde 2018; 40 en los últimos cinco años. Se ha cerrado Cáritas. Hay congregaciones religiosas suprimidas con sus bienes confiscados, sacerdotes y laicos presos. Todo sin procesos legales ni derecho a la legitma defensa. Se le negó el ingreso a sacerdotes nicaraguenses que volvían de la Jornada Mundial de la luventud, y también a un fraile italiano con 50 años de trabajo en el país que en Rio Branco tiene una calle dedicada a su nombre. Se bloquearon las cuentas bancarias de las diócesis y a 70 sacerdotes ancianos se les bloqueó la pensión. Desde que Ortega echó al nuncio apostólico sin explicaciones, hay ruptura diplomatica con el Vaticano. La Iglesia local es considerada como un partido politico opositor y las parrroquias están bajo control. La mayoría de los obispos locales, a excepción de uno preso y de otro exilado, se mantiene en silencio, que no es un silencio complice sino prudencial para no empeorar la situación ya dramatica.
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