PACEM IN TERRIS: 60 AÑOS DESPUÉS
Pacem in terris:
60 AÑOS DESPUES
Este año se cumplen 60 años de la histórica encíclica del papa Juan XXIII: "Pacem in terris" (=paz en la tierra). En ella el Papa describe los cuatro pilares de la paz: la libertad, la justicia, el amor y la verdad. Por primera vez se hace eco como Iglesia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y a estos derechos los proclama "bases de la convivencia humana"; Pio XII jamás había hablado de esa Declaración. Por primera vez, no se dirige tan solo a los católicos sino a "todas las personas de buena voluntad". Por primera vez, cuestiona la posibilidad de una "guerra justa" y escribe: "En nuestra época que se jacta de poseer la energía atómica, resulta un absurdo sostener que la guerra es un medio apto para resarcir el derecho violado". Pide que se prohíban las armas atómicas y aboga por el desarme, por un gobierno mundial que realmente garantice la paz entre las naciones. El principal inspirador del documento fue el fallecido cardenal Pietro Pavan (+1994), un sociólogo que ya había colaborado en la "Mater et Magistra". El Papa Juan quería evitar en una época en la que las armas nucleares ya estaban presentes, el estallido de un nuevo conflicto mundial de consecuencias incalculables. La ocasión se la dio la crisis de los misiles cubanos. La Unión Soviética había instalado en la Cuba castrista misiles nucleares, los que tenían la capacidad de alcanzar las costas de Florida (Estados Unidos). El mundo tembló por el peligro de un conflicto atómico. Nikita Kruschev retiró los misiles, también por la mediación del Papa Juan. Pero los arsenales y ensayos nucleares aumentaron poniendo en peligro el futuro del mismo planeta. Según el SIPRI de Estocolmo hay 12.500 cabezas nucleares en el mundo (el 90% en Rusia y Estados Unidos). Los países que poseen armas nucleares, además de Rusia y Estados Unidos son siete: China, Corea del Norte, India, Pakistán, Francia, Inglaterra, Israel. Se han derogado los tratados bilaterales de no proliferación entre Estados Unidos y Rusia. Por eso Rusia cuenta con 6.ooo cabezas nucleares en la guerra contra Ucrania y ha amenazado usarlas; y con esta posición de fuerza ha podido cometer cantidad de crímenes de guerra. El peligro de una guerra nuclear que dio lugar a la encíclica de Papa Juan, vuelve 60 años después. El Papa Francisco sigue sonando la alarma; ha declarado inmoral no solo el uso, sino la misma posesión de armas atómicas. Ha juzgado insostenible que pueda haber hoy una posible "guerra justa" ("Fratelli tutti" n.258). Cualquier guerra es irracional porque en la misma todos pierden, sobre todo los civiles inocentes. Las armas atómicas no son disuasorias ni dan seguridad; por el contrario aumentan el miedo, la inestabilidad y las confrontaciones. El peligro para el futuro de guerras nucleares es una realidad. Ha dicho el científico y profesor universitario Tom Sauer: "El invierno nuclear es una amenaza para la humanidad, tan real como el cambio climático".
p.c.
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