EL EVANGELIO DEL DOMINGO: LOS DOS HIJOS

EL EVANGELIO DEL DOMINGO:

LOS DOS HIJOS

Jesús predicaba en el atrio del templo de Jerusalén y entonces se le presentaron las máximas autoridades del lugar, lo sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo y le preguntaron quien lo había autorizado para eso. Jesús a su vez les preguntó si Juan el Bautizador cuando predicaba lo hacía por su cuenta o por mandato de Dios. Ellos no contestaron porque si decían que era tan solo por su propia voluntad se ponían en contra del pueblo que lo consideraba un profeta de Dios y si venía de parte de Dios, ¿ porque no le creyeron?. Entonces les contó una breve parábola, la de los dos hijos que el padre mandó a trabajar en la viña (Mt 21,28-32); uno le dijo que sí pero no fue, el otro le dijo que no pero se arrepintió y fue. Todos concordaron que él que cumplió la voluntad del padre fue el segundo. Entonces Jesús aplicó la parábola a la realidad. Los que eran considerados los más grandes pecadores (las prostitutas y los recaudadores de impuestos) se convertían a Dios por la predicación de Juan, aunque este no fuera autorizado para predicar, mientras que los sacerdotes y doctores de la Ley no cambiaban de vida. La primera enseñanza es que todos han de reconocerse pecadores (Mt 4,17) y convertirse, hacer la voluntad de Dios e ir a trabajar en su viña. Los que habían dicho que "sí" y se postulaban como los amigos de Dios y los observantes de la Ley, no van a la viña y así se quedan afuera de la misma. Así como no han aceptado a Juan como enviado de Dios, con la misma soberbia y arrogancia no aceptan a Jesús. En la parábola posterior (21,33-46) otra vez se habla de una viña (Israel) que no da frutos. La autoridad que le exigen y tiene Jesús es la del Mesías, el hijo de Dios (el hijo del dueño de la viña)  que será expulsado de la viña por los viñadores y  matado. Entonces la viña será entregada a otros. Jesús había dicho: "Vendrán muchos de  oriente y occidente y se sentarán con Abrahán en la mesa del reino de Dios" (Mt 8,11). Ser hijos de Abraham, ser los primeros en ser invitados al banquete del rey, ser miembros del pueblo de Israel no es suficiente. Con la frase "muchos son los invitados y pocos los elegidos" (Mt 22,14). Jesús quiere significar que de los primeros invitados (los judíos) pocos llegarán al banquete y la sala se llenará de gente de la calle (los paganos). "No basta decir Señor, Señor si no se cumple con la voluntad del Padre (Mt 7,21) para entrar en el Reino. No hay peor pecado para Jesús que la hipocresía, es decir aparentar una cosa y ser otra; es burlarse de Dios. Tampoco los cristianos se salvarán solo por ser bautizados y pertenecer a la Iglesia. El gran criterio que Jesús propone en la parábola del juicio final (Mt 25,31-46)  con el cual cristianos y no cristianos  seremos juzgados es el doble mandamiento del amor a Dios y al prójimo; amor a Dios que se concreta y visibiliza en el amor y la misericordia hacia los más desdichados porqué Jesús se identifica con ellos. Él que ha usado misericordia, encontrará misericordia (Mt 5,7).

Comentarios

Entradas populares de este blog

el evangelio del domingo: EN VERDAD NO LAS CONOZCO

ARGENTINA: NI UN PIBE MAS

LAUDATE DEUM: SEQUIA HISTORICA EN AMAZONIA