MISERICORDIA (2)
Jesús vivió y murió en una cruz para mostrarnos que Dios es misericordia. En la Biblia el principal atributo de Dios es la misericordia (del latin: "miseri cor"= tener corazón para el miserable). Este termino en hebraico está asociado a la palabra "rahamim" que se refiere a las entrañas de una madre que tiene a su criatura en el utero; es un amor entrañable hecho de ternura y protección maternal. "Misericordia" es una plabra hoy desgastada que se identifica con sentimientos de lástima, debilidad, buenismo, impunidad y sin llevar a una acción eficaz de solidaridad. En realidad la misericordia exige siempre la justicia, pero la supera por medio de la clemencia y el perdón buscando la reconciliación. También la palabra "compasión" repetidas veces atribuida a Jesús en el evangelio y que viene del latín (cum pati= padecer con) es sufrir con el otro, ponerse en el lugar del otro, hacer propio el sufrimiento del otro, cargar con su cruz. Ser cristianos no es cuestión de hacer meritos para "ganar" el cielo. Es Jesús que baja del cielo y nos tiende una mano para no naufragar en medio de las olas (Mt 14,31); es el médico que cura nuestras heridas (Mt 9,12), el pastor que busca las ovejas perdidas (Lc 15,4), el samaritano que baja del burro para socorrer al hombre asaltado por los bandidos (Lc 10,30). Jesús nos ha revelado, a través de su vida y testimonio, la misericordia del Pasdre y nos invita a ser "misericordiosos como el Padre"(Lc 6,36);es decir, hay que ser intransigentes con el pecado pero misericordiosos con el pecador. Ya en el Antiguo Testamento se habla repetidas veces de Dios como "bondadoso y compasivos, lentos para enojarse, de gran misericordia y fiel (Sal 103). Lo más extraordinario del Corazón de Jesús en el evangelio no es la opción por los pobres (también los fariseos practicaban la limosna) sino la bondad para con los pecadores y el perdón que les ofrecía a ellos. De eso lo acusaron sus adversarios.Con Jesús el pecador no era castigado, el buen pastor recuperaba la oveja perdida sin un reproche, el padre abrazaba al hijo perdido sin siquiera dejarle terminar su "confesión". En la parábola del hijo prodigo, el padre no reprocha ni al uno ni al otro de sus dos hijos; los quiere a ambos no porque sean buenos sino porque son sus hijos; la puerta de su casa está siempre abierta para el uno y para el otro.. Al hijo pecador no le pregunta nada, no le exige nada, no quiere humillarlo y le devuelve todos los honores que tenía antes; ya olvidó el pasado. Cuando lo ve de lejos, no se queda esperando sino que corre para abrazarlo.Lo que más se destaca en las tres famosas parábolas de Lucas (15,1-32) es la alegría: del padre que reencuentra al hijo perdido, del pastor que ubica a la oveja descarriada, de la mujer que descubre la moneda extraviada. Jesús iba a comer con los pecadores y frecuentaba su casa. La ley aislaba a los pecadores y los justos tenían el deber de estar lejos de ellos. La palabra "fariseos" significaba "separados". Hubo desacuerdo general entre los que se consideraban justos cuando Jesús se autoinvitó y fue a la casa del publicano Zaqueo o cuando comió en la casa de Mateo rodeado de publicanos y pecadores. Eso era un verdadero escandalo y lo acusaron de "comilón y bebedor, amigo de los pecadores"(Mt 11,19).Los creyentes y observantes de la ley mostraban su ira cuando Jesús se apiadaba de los pecadores. Antes había sucedido en el caso de Jonás cuando Dios lo envió en misión a Nínive; en el evangelio el hijo mayor de la parabola rechaza sentarse a comer en la misma mesa con el hermano pecador. Jesús renuncia a condenar a cualquiera, aún si está lleno de pecados. No tiene actitud de juez ni con la adultera, la samaritana, la prostituta en casa de Simón, el malhechor en la cruz; por el contrario perdona y disculpa a sus mismos verdugos (Lc 23,34). En una ocasión miró "con cólera" a sus adversarios, pero tan solo porque apenado por la dureza de su corazón (Mc 3,5). Tuvo palabras fuertes tan solo con los hipocritas que se presentaban como "religiosos" pero no cumplían con la justicia y la misericordia (Mt 23,23). Con la llegada del Reino de Dios los últimos pasan a ser primeros. Jesús se compadecía de los enfermos , leprosos, hambrientos. También a sus apostoles no los envía a celebrar el culto en el templo, sino, a curar enfermos,limpiar leprosos, resucitar muertos, arrojar demonios. Jesús escuchaba los gritos de los marginados, atendía y dialogaba con todos hasta con sus adversarios. Para sus discipulos era un amigo fiel. No rechazó a los apostoles que lo habían abandonado, perdonó a Pedro, a Judas lo trató como amigo hasta el fin; tenía con ellos, torpes y duros de entendimiento (Lc 24,25) , una paciencia infinita como con Tomás y los discipulos de Emaús.. Como Dehonianos estamos llamados en nombre del Corazón de Jesús a ser profetas del amor y la misricordia de Dios.
MANSEDUMBRE (3)
La mansedumbre es una caracteristica del Corazón de Jesús (Mt 11,29) y una de las primeras bienaventuranzas(M t 5,5) . Es un conjunto de confianza, paciencia, no irritación frente a las contradicciones, sumisión y entrega a Dios. Es lentitud en enojarse, longaminidad, benevolencia, delicadez. Traduce la humildad en relación con el projimo. Es la virtud hermana de la misericordia. Los mansos conquistan a las personas y a los corazones ( Mt 5,5). Los mansos no son duros ni intransigentes, rechazan la violencia, son pacientes e indulgentes, serenos y amables, comprensivos, dociles y amantes del diálogo; no se autodefienden porque Dios los defiende. A sus apóstoles Jesús les dice: "los envío como ovejas en medio de lobos"(Mt 10,16), indefensos, sin bastón; si se mantienen como "ovejas" les asegura su ayuda. Jesús se presenta como"manso y humilde de corazón" para que aprendamos de El (Mt 11,29). La mansedumbre, nombrada antes de la humildad, viene propuesta como motivo para alentar a las personas que andan dobladas debajo de un gran fardo, que es la doctrina de los escribas y fariseos. Porque Él no es duro y orgulloso como los fariseos y su yugo es liviano. El yugo era esa pieza de madera que sujetaba y enganchaba las cabezas de una pareja de bueyes al tirar el arado; si el yugo se lleva junto a Jesús , resultará liviano. La promesa de "descanso" es la misma que la "herencia de la tierra" (Mt 5,5); llevar su yugo ( es decir cumplir con su mandamiento del amor) no será un trabajo sino un descanso . A los que lo criticaban porque sus discipulos comían granos de trigo en día sábado, les recordó que "Dios no pide sacrificios sino misericordia" (MT 12,6). En Mt 12,18-20 es como el Siervo de Yavé que huye de las disputas, manda que guarden silencio porque no busca la polemica, cuida de no apagar la mecha que humea, no quiebra la caña cascada; no grita ni pelea. En Mt 11,25 goza porque la Palabra de Dios, rechazada por los sabios y prudentes, es revelada a la gente sencilla. En Mt 21,5 Jesús es presentado a las multitudes como el rey manso y humilde montado sobre un burro como los pobres, así como había profetizado el profeta Zacarías (Za 9,9). Jesús predica el amor a los enemigos, pide devolver bien por mal, prohibe el uso de la espada incluso en caso de legitima defensa (Mt 26,51-53); no se resigna al mal pero enseña a vencer el mal con el bien. Jesús brillaba por su bondad y humanidad cautivante. Los primeros discipulos quedaron fascinados por él y Juan después de muchos años recuerda hasta la hora en la que se encontraron con él; eran las cuatro de la tarde. (Jn 1,39). El pueblo lo seguía días enteros; hasta sus enemigos lo tildaban de "seductor" y los policías se rehusaron a arrestarlo (Jn 7,45-46). Frente a la muerte de su amigo Lázaro Jesús rompe a llorar, los niños lo rodean sin miedo. Busca la ayuda de sus discipulos en el Getsemaní, les lava los pies en el cenáculo, los defiende cuando es arrestado, reza por ellos. Es un caballero delicado y atento con las mujeres y las quiere como discipulas, a diferencia de los rabinos. Su jornada está llena de imprevistos; parece no tener nunca apuros y atiende a todos los que se le acercan. Se emociona frente al dolor de una viuda, la fe de un soldado, la limosna de una viejita. Sus palabras son de aliento y esperanza para todos: "levántate y anda, no llores, vete en paz, no peques más, yo no te condeno, no tengan miedo.." Nunca se impone; quiere que el acto de fe o de adhesión a su persona sea totalmente libre. Es respetuoso y discreto; no busca publicidad ni se impone a fuerza de milagros. La ternura de Dios se revela en el Corazón de Cristo también a través de los gestos.Toca a los leprosos, se deja tocar por la mujer enferma y besar los pies por la prostituta en casa de Simón, toma la mano de la suegra de Pedro para levantarla, se preocupa para que le den de comer a la hija de Jairo, se da cuenta que sus discipulos están cansados y los invita a un lugar tranquilo. Los discipulos quieren echar a los niños, callar al ciego, despedir a la cananea, hacer caer fuego sobre los samaritanos, prohibir trabajar al exorcista, despedir a las multitudes hambrientas y Jesús se opone terminantemente. Cuando desde el monte de los olivos mira a Jerusalén llora por ella (Lc 19, 41) y se queja delicadamente con amargura: "¡cuantas veces quise recoger tus hijos como la gallina recoge sus pollitos bajo la alas y no quisiste! (Mt 23,37).
Comentarios
Publicar un comentario