HAY MIEDO A CAMBIAR
HAY MIEDO A CAMBIAR
De la consulta sinodal se desprende que muchos tienen miedo a los cambios "porque la Iglesia no puede cambiar" y por el otro lado hay quienes se han cansado de esperar estos cambios y se alejan de la Iglesia sin hacer ruido. Escribe el teólogo José Maria Vigil: "Venimos de un pasado en el que se pensaba que la Iglesia fuera inmutable por ser una "sociedad perfecta", de "derecho divino", con estructuras sin embargo copiadas anteriormente del imperio romano, después del feudalismo y más tarde de la monarquía. La idea era que la Iglesia, el Cristianismo no pueden cambiar porque son como son, como Dios los hizo y por lo tanto intocables. Sin embargo historicamente la Iglesia y las Iglesias no han dejado de cambiar y evolucionar desde el principio. No vinieron empaquetados y caidos del cielo (como creen los musulmanes de su religión y algunas sectas seudo cristianas). La historia de la Iglesia está llena de principios eticos y enseñanzas consideradas esenciales y preceptivas en un pimer momento y mas tarde abandonadas. Cuando la misma Iglesia no cree ella misma que puede cambiar, no es posible esperar cambios". Se repite como un estribillo: "Siempre se hizo así". Sin embargo el Papa Juan quiso "poner al día" la Iglesia y esa fue la misión del Concilio. Después del Concilio se han neutralizado los aportes más renovadores, que Papa Francisco intenta ahora retomar. Hasta los curas jovenes son reacios al Concilio no solo porque no lo han vivido sino porque no ha habido un desarrollo posconciliar. Se echa la culpa de la crisis actual de la Iglesia al secularismo, al materialismo ateo cuando en realidad es causada por los hombres y mujeres de Iglesia. En el mismo Concilio Vaticano II se han dado profundos cambios en teología, moral , liturgia, ecumenismo, estructuras organizativas etc.. Los cambios que se han dado y se dan en la Iglesia no significan ruptura con el pasado, sino evolución y mayor comprensión del evangelio a la vez que adaptación a los signos de los tiempos. Más allá de los dogmas, el magisterio ordinario del Papa y de los obispos puede cambiar. En la epoca moderna se establecieron principios (contra la libertad religiosa y de consciencia, contra la separación iglesia-estado, contra los derechos humanos..) que fueron después rechazados. Antes se aceptaba la esclavitud y la pena de muerte; ahora no. Antes se decía que fuera de la Iglesia no había salvación; ahora no. Antes no se le daba importancia a los laicos y a las mujeres (en el Concilio hubo tan solo una observadora); ahora si. El Espiritu Santo acompaña a la Iglesia, la actualiza, la rejuvenece. Como decía el Papa Juan: "La Iglesia no es un museo, sino un jardin" para que crezca toda clase de flores.
P.C.
Comentarios
Publicar un comentario