para pensar: VIRTUDES Y VALORES
para pensar:
VIRTUDES Y VALORES
Las virtudes no son ante todo exigencias y deberes a cumplir sino dones de Dios, que son fuentes de "fuerza" (del latín "vir"= varón) y dan sentido a nuestra vida. A las virtudes les damos el nombre también de "valores" ,palabra que también viene del latín "valere" y que significa una vida valiosa y que nos proporciona dignidad, haciéndonos capaces de manejar nuestra vida..Hay cuatro virtudes "cardenales"; el cardo es el quicio de la puerta y es el requisito indispensable para que una puerta pueda abrirse y cerrarse. Estas virtudes son fuerzas que tenemos a nuestra disposición para que nuestra vida tenga un buen éxito. La justicia ayuda a valorar debidamente a las personas y a la realidad. La justicia suele representarse como una mujer con los ojos vendados que sostiene en una mano una balanza y una espada en la otra. Y eso porque no se deja comprar por nadie ni nada y toma sus decisiones sin acepción de personas. La fortaleza es la virtud de los que son fieles a sí mismos y persiguen con perseverancia sus ideales. Son valerosos y audaces pero no buscapleitos. La fortaleza se muestra también en la paciencia con que se soporta el sufrimiento, el dolor y el fracaso. Uno no huye de la lucha pero lo enfrenta todo con serenidad y sin violencia. La templanza es la tercera virtud cardenal. Supone reconocer las propias capacidades pero también los propios límites. Quien exige demasiado a sí mismo, quizás por medirse y compararse con otro, termina por enfermarse. La aceptación de sí mismo es necesaria para ordenar la propia vida cada cual a su medida (no todos somos iguales) y para conservar el equilibrio interior. No es mediocridad sino reconocimiento de lo que corresponde a mis posibilidades y adecuarme a ellas. La prudencia es la virtud para la cual uno busca conocer correctamente la realidad y los medios para actuar correctamente. Sabe aprovechar las oportunidades y mirar para adelante con previsión. Jesús alaba al hombre prudente que edificó su casa sobre roca, la prudencia del administrador injusto para sobrevivir, a las vírgenes prudentes que no viven al día, superficialmente como la demás que no se toman sus precauciones. Algunas personas no encuentran un sentido a su vida. Se sienten impotentes frente a tantas desgracias. El sentido de un vida no es transformar al mundo entero ; hay que vivir esta única vida que Dios me ha regalado, dejando mi huella personal. Es ante todo una cuestión, no de rendimiento, sino de coherencia. El sentido de mi vida no consiste en conseguir grandes cosas sino en vivir auténticamente mi vida de manera que lo que Dios me ha regalado irradie algo y haga por este mundo algo que lo haga más humano. Cada persona tiene una vocación especial en su vida y puede aportar algo útil y fecundo para todos.
Del libro LAS FUENTES DE LA ENERGIA INTERIOR (Anselm Grun)
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