espiritualidad: MISERICORDIA, PALABRA DESGASTADA
Espiritualidad:
MISERICORDIA, PALABRA DESGASTADA
Muchos cristianos, aún practicantes pero distraídos, no han experimentado nunca el amor de Dios en su vida y por lo tanto no tienen relaciones filiales y de amistad con Dios, sino de dependencia. Solo cumplen con los mandamientos y creen en un Dios justiciero que recompensará a los buenos y castigará a los malos. Hasta muchos ateos dicen no creer en Dios por una falsa imagen que tienen de Dios. Sin embargo Jesús nos ha enseñado que Dios es amor; el principal atributo de Dios es la misericordia. En hebraico este término es la traducción de "rahamim" que está asociado a las entrañas de una madre que tiene a su criatura en el seno. Es una palabra hoy desgastada que hace pensar en la limosna, a sentimientos de lastima, buenismo, impunidad. Pero también en latín conserva otro significado: "miseri cor"(= tener corazón por el pobre, el que sufre, el miserable) e implica antes que nada necesariamente la justicia, pero también el perdón y la clemencia. Lo mismo pasa con la palabra " compasión" repetidas veces atribuida a Jesús en los evangelios y que viene del latín( cum pati= padecer con), es decir padecer con el otro, ponerse en el lugar del otro, hacer propio el sufrimiento del otro, acompañarlo cargando la cruz con él. Ya en el Antiguo Testamento Dios es el Dios de los huérfanos, las viudas, los extranjeros, los exilados pero también el que perdona a los pecadores. Es un Dios "bondadoso y compasivo, lento para enojarse, de gran misericordia y fiel" (Sal 103). El pecado no es solo un fracaso para el hombre, sino también un sufrimiento para Dios, que no es un soberano ofendido en sus derechos, sino un amigo que sufre por la desgracia de un amigo. A Dios le duele que pecando nos hagamos daño a nosotros mismos. Ser cristianos no es cuestión de hacer meritos y sacrificios para "ganar" el cielo. Es de Dios la iniciativa. Es Jesús que baja del cielo y nos tiende una mano para no naufragar en medio de las olas (Mt 14,31); es el médico que cura nuestras heridas (Mt 9,12), el pastor que busca la oveja perdida sin dirigirle un reproche (Lc 15,4), el samaritano que baja del burro para socorrer al hombre asaltado por los bandidos (Lc 10,30) y se hace cargo de él.. Dios es el padre que corre a abrazar al hijo perdido sin dejarle terminar siquiera su "confesión"(Lc 15,21-24) y también mantiene la puerta abierta para el otro hermano. Jesús nos ha revelado a través de su vida y testimonio, la misericordia del Padre y nos invita a hacer lo mismo. Hay que luchar y ser intransigentes contra el pecado, pero misericordiosos con la debilidad humana del pecador y siempre darle una nueva oportunidad. Lo más extraordinario de Jesús fue la bondad para con los pecadores y el perdón que les ofrecía; comía con ellos y frecuentaba sus casas. Fue este el gran escándalo de lo que lo acusaron sus adversarios:"comilón y borracho, amigo de los pecadores" (Mt 11,19). Jesús tuvo palabras fuertes pero nunca condenó ni castigó a nadie. Dios quiere a todos sus hijos; manda el sol y la lluvia sobre todos ellos, no porque sean buenos sino porque son sus hijos. Jesús no rechazó a los apóstoles porque lo habían abandonado, perdonó a Pedro, a Judas lo trató como amigo hasta el final, tenía con ellos "torpes y duros de entendimiento"(Lc 24,25) una paciencia infinita como con Tomás y los discípulos de Emaús. Tampoco aplastó a sus adversarios ni quiso eliminarlos; dialogaba constantemente con ellos a pesar de que lo perseguían con mala fe. Llegó a tratar a un criminal en la cruz como a un hermano y disculpó a sus verdugos porque no sabían lo que hacían. Jesús nos pidió a nosotros también "ser misericordiosos como Dios"(Lc 6,36) y ser "mansos y humildes de corazón" como Él (Mt 12,29).. p.c.
Comentarios
Publicar un comentario